Laguna LLancanelo

El declive de la pendiente hacia el este y los ojos asombrados por esta paradoja: el humedal, y el desierto, revelan la imponencia de este gran espejo de agua.

un paisaje admirable y difícil de olvidar

El declive de la pendiente hacia el este y los ojos asombrados por esta paradoja: el humedal, y el desierto, revelan la imponencia de un gran espejo de agua: Laguna de Llancanelo. El ruido que produce la pisada de los lapillis, confirman lo que los ojos ya han descubierto: el Trapal, el Coral y otros tantos conos y volcanes que conforman el marco de este cuadro inigualable..

Los aleteos de cisnes, flamencos, gallaretas, garzas, por nombrar algunas, irrumpen el silencio del humedal. Algún nido en un matorral, el sutil movimiento de un piche, el paso fugaz un zorro, un puesto o un piño de cabras, forman parte de las sensaciones a experimentar en este ambiente.

Tan solo 75 Km. la separan de la ciudad. Se accede por la ruta 40 hacia el sur luego hacia el este por la Ruta provincial Nº 186.Es una reserva natural declarada sitio RAMSAR por la comunidad ambientalista internacional por su alto valor ecológico. Es uno de los humedales que hospeda mayor cantidad de aves de América del Sur.

Un lugar ideal para realizar safaris fotográficos o avistaje de aves. El cerro Trapal ( 1508 m. y 45 min. Ascenso) es uno de los mejores miradores naturales de la laguna ya que desde allí se puede observar toda su extensión Su nombre significa “Chaquira” o perla verde azulada